¿Por qué una ruptura amorosa duele tanto?
Una ruptura amorosa no implica solo perder a alguien. Implica múltiples duelos que ocurren al mismo tiempo.
El duelo por la relación y el duelo por la versión de ti que existía en ese vínculo
Cuando una relación termina, no solo se pierde a la pareja, sino también:
La rutina compartida
Los planes futuros
La identidad que construiste dentro de ese vínculo
Por eso el dolor no siempre es proporcional al tiempo que duró la relación, sino a lo que representaba emocionalmente. A veces duele más la promesa que la persona.
¿Qué es el apego y cómo influye en nuestras relaciones?
El apego es la forma en la que aprendimos a vincularnos afectivamente. Se construye desde las primeras experiencias emocionales y se activa con fuerza en las relaciones de pareja.
Tipos de apego en relaciones
Apego seguro: capacidad de intimar sin perder la autonomía.
Apego ansioso: miedo intenso al abandono, necesidad constante de confirmación.
Apego evitativo: dificultad para depender emocionalmente, tendencia a tomar distancia.
Apego desorganizado: mezcla de miedo al abandono y miedo a la intimidad.
¿Cómo se vive una ruptura con cada estilo de apego?
El apego ansioso suele experimentar la ruptura como una amenaza a la identidad.
El apego evitativo puede desconectarse emocionalmente, pero el dolor aparece más tarde.
El apego desorganizado vive la ruptura con mucha confusión, miedo y ambivalencia.
Entender tu estilo de apego no es para etiquetarte, sino para dejar de culparte.
¿Señales de duelo amoroso que necesitan atención?
El duelo por una ruptura amorosa puede expresarse de muchas formas. Algunas señales de alerta son:
Rumiar constantemente lo ocurrido
Revisar redes sociales de tu ex de forma compulsiva
Idealizar o demonizar a la otra persona
Dificultad para concentrarte en tareas básicas
Sensación de vacío o ansiedad persistente
No siempre parece dependencia. A veces parece esperanza, lealtad o “aguantar un poco más”. Pero en el fondo hay miedo: miedo a quedarte sin nada.
No es que estés aferrada/o. Es que estás tratando de no revivir un viejo dolor.
¿Estrategias saludables para atravesar una ruptura?
Superar una ruptura amorosa no es olvidar rápido, sino atravesar el proceso con cuidado emocional.
Cuidar el cuerpo y la rutina
El dolor emocional también se procesa en el cuerpo. Dormir, comer con regularidad y mantener una mínima estructura diaria ayuda a que el sistema nervioso no se sienta en peligro constante.
Poner límites al contacto (físico y digital)
Mantener contacto constante, revisar estados o redes sociales prolonga el duelo. Poner límites no es castigo, es protección emocional.
Usar la autocompasión en vez de la autocrítica
La autocompasión no es lástima; es tratarte con la misma comprensión que le darías a alguien que amas. Estudios en psicología positiva muestran que la autocompasión favorece el florecimiento emocional y reduce la rumiación y la culpa.
Pregúntate: ¿Me estoy hablando desde el cuidado o desde el castigo?
Ejercicio para cortar un hilo emocional
Cierra los ojos y visualiza un hilo que te conecta a esa persona. Pregúntate con honestidad:
“¿Este hilo me sostiene… o me ata?”
Respira y permite que tu cuerpo responda. Esa respuesta es el inicio de tu libertad emocional.
Soltar no es perder. Es recuperarte.
¿Cuándo es momento de ir a terapia?
Buscar ayuda profesional es importante cuando:
El duelo se prolonga y no disminuye con el tiempo
Aparecen ideas de hacerte daño
Hay consumo problemático de alcohol u otras sustancias
Sientes que repites patrones de pareja sin entender por qué
Un psicólogo para superar una ruptura puede ayudarte a trabajar el apego, sanar heridas vinculares y construir relaciones más seguras.
En Mente Bonita, ofrecemos terapia individual y espacios de acompañamiento para atravesar rupturas desde el cuidado y la comprensión, no desde la exigencia.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo “debería” durar el duelo por una ruptura amorosa?
No existe un tiempo exacto. El duelo no es lineal y depende de la historia emocional, el tipo de vínculo y las heridas previas. Compararte solo genera más presión.
¿Qué hago si sigo pendiente de mi ex todo el día?
Es una señal de que el apego sigue activado. No es falta de fuerza de voluntad, sino un sistema emocional en alerta. Trabajar límites y regulación emocional es clave.
¿Por qué siempre repito los mismos patrones de pareja?
Porque los vínculos suelen reactivar lo que nos resulta familiar, no necesariamente lo que nos hace bien. Explorar el apego ayuda a romper esos ciclos.
