Probar la terapia es como probar una clase nueva de yoga
Vas una vez, sales adolorido, no entiendes bien los movimientos y piensas: "esto no es para mí".
Pero lo cierto es que, si volvieras las siguientes semanas, poco a poco tu cuerpo se adaptaría y empezarías a ver resultados.
Primera vez en terapia
La terapia funciona igual. No es magia, ni fórmula instantánea.
Es un proceso.Y para que funcione, necesitas algo más que una prueba: necesitas intención y constancia.
Comprometerse es quedarte incluso cuando es incómodo
Hablar de ti, de tu historia, de tus emociones no siempre es fácil. A veces vas a salir con más preguntas que respuestas. A veces, con lágrimas. A veces, con alivio. El compromiso no significa que cada sesión será reveladora. Significa que estás dispuesto a quedarte, incluso cuando sea incómodo, confuso o lento.
Porque sabes que es parte del camino
"¿Y si no conecté con el terapeuta?"
Eso también es parte del proceso. No todas las personas conectamos igual. Si no sentiste química en la primera sesión, está bien buscar a alguien con quien te sientas realmente seguro. Cambiar de terapeuta no es fracasar o que la terapia no te este ayudando ,es elegir tu bienestar y en mente bonita tenemos la opción de cambiarlo si no hiciste match la primera vez.
Probar está bien.
Comprometerte es transformador.
Cuando pasas de “voy a ver qué tal” a “voy a darme este espacio con intención”
Ahí es donde pasa lo valioso. Ahí es donde comienza el verdadero trabajo interno. Ahí es donde empiezas a sanar, a construir, a conocerte.
La terapia inicial
No se trata de probar si la terapia "sirve". Se trata de permitirte el tiempo para que te sirva
¿Estás listo(a) para dejar de probar y empezar a comprometerte?
En Mente Bonita estamos aquí para acompañarte .Tu proceso es único, y lo importante es que no lo atravieses solo. Una sesión puede ser el inicio, pero el compromiso es lo que transforma.
